Para el segundo lapso, la cancha se inclinó totalmente hacia la portería de Eduardo Bravo, aunque los de casa fueron incapaces de reflejar en el marcador la superioridad en el transcurso del compromiso.

En los minutos finales, Erik Vera salvó a su equipo al desviar con la cabeza un envío de Giovani Hernández que estaba listo para ser rematado con dirección de gol por Erbin Trejo, lo que impidió que el resultado se modificara.