ALEJANDRO MARTÍNEZ
En el futbol, apostar a la continuidad es sinónimo de éxito y para ejemplo claro en México está el Monterrey, equipo que desde el 2009 se ha regido bajo este estigma, mismo que ha sido respaldado con títulos.
La historia en el futbol mexicano dicta todo lo contrario, pues en la mayoría de los equipos, los jugadores van y vienen sin cesar, por lo que desde hace mucho el amor a la camiseta se está extinguiendo.
Dándole un vistazo a los 18 planteles en los últimos dos años, desde el Clausura 2009 hasta el actual Apertura 2011 que recién inicia, la regla dicta que pocos son los que se arriesgan con este formato.
Equipos ejemplo de esta situación son Rayados, Chivas, Pumas y Cruz Azul, quienes siguen los proyectos a mediano y largo plazo; todos ellos contando en sus actuales planteles con arriba de once jugadores desde ese periodo.
Aunque solo la UNAM y los del Cerro de la Silla han cosechado campeonatos, dos cada uno, también Cruz Azul ha estado en la pelea pese que se ha quedado en la orilla al obtener un subcampeonato.
Chivas es mención aparte, en este periodo no ha ganado nada e inclusive ni a Liguilla ha llegado, ya que el no erogar recursos para hacer cambios lo orilla a no tocar plantilla y apostar a la cantera.
El equipo de Monterrey es una muestra clara de que si se confía en un proyecto, como lo fue el de Vucetich en los inicios del 2009, se vale soñar en grande.
Así que Rayados junto con Pumas marcan la pauta al marchar en segundo lugar de clubes con mayor número de jugadores en su plantilla que están desde el 2009, sólo uno debajo de Chivas.




