Durante el juego de la Jornada 2 entre Atlas y Puebla, los aficionados de los rojinegros emitieron el famoso y prohibido grito homofóbico contra Nicolás Vikonis.
Después del primer grito, como dicta el protocolo de la Liga MX ante estos casos, se solicitó a la gente por el sonido local que cediera.
Pero, tras una segunda emisión de estas vociferaciones por parte de un sector de la tribuna, el árbitro del partido, Adonai Escobedo, detuvo el juego por 10 minutos, como dice el reglamento.
