“José Juan, consolidado en Selección y campeón con Chivas”, es la frase que resume el deseo de Año Nuevo de Macías, un chico de 20 años de edad que regresa al Rebaño tras triunfar con el León, tras debutar con el Tri, y que ha levantado entre los chivahermanos las más altas expectativas de goles y trofeos.

El retorno de J J a casa fue hasta cierto punto sorpresivo, después de una larga expectativa de su compra por parte de La Fiera, a donde fue mandado a préstamo durante todo 2019, año en el que estalló: se convirtió en el mexicano con más goles en un torneo, fue convocado por Martino, acudió a un Mundial Juvenil y se estrenó en Liguillas.

Tiene muy claro el panorama de 2020: “Mis tres deseos: quedar Campeón con Chivas, consolidarme en Selección Mayor y quedar campeón en Juegos Olímpicos”, revela en una rica charla con RÉCORD, en la que explica por qué volvió al Guadalajara y lo que hay que esperar del goleador juvenil mexicano de mayor proyección.

-¿Qué balance haces de tu 2019 en lo profesional?

Es un balance de aprendizajes, de buenas y malas experiencias, es un balance demasiado bueno, con mi primer año como titular, debuté en Selección Mayor, jugué mis primeras Liguillas y anoté goles. Más que malo es bueno. Por ahí podría decir que lo malo es el Mundial Sub 20, donde tuvimos muy mala actuación. No puedo decir que fue excelente, me hubiera gustado que fuera diferente porque sé que aún pudo dar más, pero vamos paso a paso.

-Nos sorprendiste este año, ¿cuál fue tu mayor aprendizaje?

Sin duda fue vivir solo, fue salir de mi casa, que me costaran las cosas, la madurez que obtuve al depender de mí, vivir en solo en León, prepararme la comida, lavar mi ropa, mantener limpio el departamento, esos detalles me hicieron crecer como persona como no tienes idea, eso fuera de cancha. También estar rodeado de grandes jugadores, como al profe Nacho Ambriz, que me dio su confianza, aprendí mucho, especialmente fuera de cancha. Ahora regresa un José Juan mucho más maduro.

-Hace un año hablamos y confesabas que Chivas es el equipo de tus amores, pero ahora, ¿cómo queda León en tu corazón?

Se queda como una hermosa experiencia, los voy a llevar en mi corazón, León me abrió las puertas, su grandísima afición, el club, le dieron confianza a un chamaco de 19 años cuando llegué, me dieron la oportunidad de demostrar de qué estoy hecho. Dejo amigos, grandes compañeros y tienen un lugar especial, porque sin ellos no podría estar acá. Es una gran página en mi historia.

-Tras romperla con León, ¿te veías iniciando 2020 ya de regreso en Chivas?

Al principio no me lo imaginaba. Siempre tuve una espinita porque no tuve minutos para demostrar en el club de mis amores, fue hasta el final cuando empecé a ver esa brecha de la posibilidad y dije a ver qué pasa. Al final fue lo que quise: regresar a Chivas. Vuelvo a casa, con mi familia, en mis raíces, con mi afición, créeme al principio no lo veía viable y ahora que se da estoy feliz.

-¿Qué hizo que se consolidara esa posibilidad: la llegada de Peláez, que esté Tena, el lamentable adiós a Jorge Vergara o la dirección de Amaury?

Tiene que ver un poco de todo. Si me iba a León, me iba a cerrar las puertas a una meta que tengo que es llegar a Europa, ¿por qué? Si me tasan en 15 millones de dólares en México, me tendrían que vender en 20 ponle para que ganaran, entonces no. Mi corazón me decía Chivas, y siempre escucho a mi corazón, y esa meta europea que tengo se le iba a cerrar la puerta.

Tuvo que ver todo, pero principalmente mi deseo, de esa espinita que tengo de triunfar en Chivas y que lo voy a hacer, y la disposición de Peláez y Amaury, que estoy agradecido por la gran apertura, y que fue distinto a como me había ido.