Este viernes los Bravos de Juárez vencieron al Mazatlán FC por marcador de tres goles a dos en el Kraken, victoria agridulce luego de la lesión del delantero peruano, Santiago Ormeño, mismo que salió del campo llorando.
Ormeño llegó a la institución de la frontera tras haber sido transferido de las Chivas Rayadas del Guadalajara al conjunto de los Bravos, el peruano nacido en la Ciudad de México entró de cambio al minuto 76 y tuvo que abandonar el campo antes de la finalización del encuentro.
