Junto a las capturas, la institución investigadora cateó las instalaciones de la directiva de los Gallos Blancos de Querétaro y de la empresa encargada de la seguridad del partido, en busca de evidencia.
Además, los Gallos sufrieron castigos por parte de la Federación Mexicana de Futbol, entre los que se encuentran una multa de unos 75 mil dólares, no poder jugar sus partidos como local con público un año y un cambio de dueños.
El actual administrador del club, Jorgealberto Hank Inzunza, también propietario del Tijuana, tiene la obligación de vender al Querétaro antes del final del año.
