Luego de haber sido captado arrojándole un peluche a las jugadoras de Rayadas en el calentamiento de la Final de la Liga MX Femenil, el portero de los Tigres negó haberlo aventado con mala intención, e incluso explicó que se dirigía a la cabina de transmisión cuando todos los aficionados comenzaron a lanzar los muñecos de tela, por lo que él decidió unirse a la acción.

"Hubo como 50 mil personas que aventaron peluches. Fue una casualidad que pasaran las chicas de Rayadas, no hubo ninguna intención.

"Ojalá a mí me tiraran peluches cuando voy a jugar a la cancha", comentó Nahuel Guzmán en charla con los medios.