IVÁN CAÑADA

Campeones una vez más. Esta Selección Mexicana no entiende de otra cosa que no sea ganar. Apareció de nueva cuenta Julio Gómez con una chilena para darle un triunfo (3-1) al Tri, en esta ocasión en la Final del Premundial Sub 20, ante los Estados Unidos, dos años después de su prodigiosa jugada contra Alemania en el Mundial Sub 17 de 2011.

Se juntaron los monarcas Sub 17 y el Tri volvió a cantar. De Espericueta para Gómez, para que la ';Momia'; rematara de chilena y anotara un portento de gol que definió este ';Clásico'; de Concacaf';, antes de que Espericueta también pusiera de su cosecha con un penalti que terminó por sentenciar a los Estados Unidos.

Apenas rodó el balón y México lo tomó con gusto para crear las primeras oportunidades. Presión incesante, traslado rápido, pases al pie y amagues para eludir al rival. El Tri lo tenía claro, mientras Estados Unidos se despojaba de los nervios. Inicio contrastante, que el Tri no tardó en aprovechar en una batalla de grandes, protagonizada por jóvenes de menos de 20 años.

De Flores para Corona y el Cuauhtémoc celebró. El Tecatito recibió el balón, dejó en el camino a dos rivales y definió ante Cropper para comenzar casi un gol de vestidor apenas a los cuatro minutos. El Tri no calentó motores, solamente saltó al campo y buscó el marco contrario. Lo encontró de inmediato.

Los de Almaguer no sorprendieron en su guión, simplemente siguieron su filosofía y se toparon con un gol tempranero tal como lo buscaron en cada momento. Bueno y Corona eran las principales amenazas, apoyados por Escoboza y Luna. La intención era pasar por encima del rival y lo consiguieron durante los primeros instantes.

Pero el dominio mexicano también tenía un límite. Eso provocado por la fuerza y mentalidad estadounidense, que de adversidades se alimenta para buscar remontadas. Los de las barras y las estrellas ganaron terreno y posesión de balón, por ende, ocasiones de gol.

Zamorano sacó una de esas oportunidades de la línea de gol, con lo que Estados Unidos confirmó que sí había asistido al Cuauhtémoc. El arribo norteamericano al área mexicana tensó un poco al Tri, que minutos después, tras un penalti cometido por Van Rankin, vio cómo se igualaron los cartones tras el remate de Joya. Nuevo partido.

El empate motivó mucho más a Estados Unidos, que se dio cuenta que podía pelear en el partido. México buscaba retomar el control, pero se encontró con el físico de los norteamericanos, que despejaban cada balón, evitaban cualquier arribo e intentaban sorprender con su velocidad.

La batalla ya era más pareja, siempre aguerrida, fuerte y leal. Ninguno daba tregua, no se concedían espacios ni se dejaba un balón como perdido. Fue un Clásico de inicio a fin, en cada acción y en cada disputa. México volvió a tocar la puerta hasta el segundo tiempo con Corona motivado para dar otro recital de jugadas vistosas.

El Tri llegó y no concretó sus opciones. Las más claras definidas por Bueno y Gómez que ingresó para el complemento, pero el balón sólo rozó la portería norteamericana. El dominio mexicano volvió después de unos minutos, pero no valió para reflejar la superioridad con goles. Tiempo extra y a volver a comenzar.

Los mexicanos no dejaron de intentar. Llegaron Gómez y Espericueta y el partido quedó resuelto. Un triunfo más y Turquía 2013 a la vista. Un objetivo más por cumplir. 

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