El Ministerio del Interior italiano les ha impuesto esta sanción debido a los altercados que estallaron antes del derbi de la ciudad en la última jornada de la temporada, en mayo. El inicio del partido tuvo que retrasarse una hora por estos incidentes.

Según la orden, ningún aficionado de la región del Piamonte podrá adquirir entradas para los partidos fuera de casa, y el sector visitante permanecerá cerrado durante los encuentros.

El club de aficionados de la Juventus acusa a la policía de escalar la situación, alegando que lanzaron botes de gas lacrimógeno contra los hinchas y supuestamente hirieron a un seguidor 'bianconero'. El incidente sigue bajo investigación, según informó la agencia AFP.