La accidentada visita de Necaxa al Estadio Nemesio Diez en la Jornada 3 dejó bastante tela de donde cortar más allá del resultado futbolístico. Luego de un compromiso sumamente ríspido que terminó con la escuadra hidrocálida diezmada sobre el terreno de juego, el director técnico Martín Varini salió a conferencia de prensa para fijar su postura sobre una de las decisiones arbitrales más discutidas de la noche.
El timonel del cuadro eléctrico se refirió en concreto a la expulsión del delantero argentino Julián Carranza, en una acción enmarcada dentro de la denominada "Ley Prestianni". El estratega uruguayo dejó en claro su inconformidad con el criterio utilizado en este tipo de situaciones, argumentando que no siempre se mide con la misma vara el contexto previo a la reacción del futbolista.
El reclamo por el entorno del encuentro en la Bombonera
En sus declaraciones tras el cotejo, Varini hizo hincapié en el costante hostigamiento que sufrió su jugador a lo largo de las acciones antes de ver la tarjeta roja. El técnico de los Rayos lamentó que los detonantes no sean evaluados con el mismo rigor que la conducta sancionada sobre el césped.
La Ley Prestianni es difícil porque a veces las provocaciones no se juzgan. Todo el partido estuvieron encima de Julián con insultos; sabemos que la regla es así
Pese a reconocer el reglamento vigente en el balompié nacional, las palabras del timonel reflejaron la frustración del grupo por la manera en que se desarrolló el arbitraje en el Nemesio Diez. Las bajas por expulsión terminaron mermando por completo la capacidad de respuesta de los visitantes en la recta final del partido.
De esta manera, la polémica en torno a las sanciones disciplinarias y las provocaciones dentro de la cancha vuelve a colocarse en el centro del debate en la Liga MX. Necaxa deberá darle la vuelta a la página rápidamente y reestructurar su esquema de cara a la siguiente fecha, donde no podrá contar con sus elementos suspendidos.

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