Abbey Clancy lució su delineada figura en un bikini blanco de crochet mientras se relajaba en la piscina de un exclusivo hotel de Los Ángeles con su esposo Peter Crouch y algunos amigos.

Aunque se casaron en 2011, Abbey y su marido, delantero del Stoke City, parece que siguen viviendo un sueño de amor cuando salieron de paseo temprano.

El futbolista se mostró cariñoso y también se aseguró de Abbey no tuviera que mover un dedo en su pequeño paseo por la ciudad, al cargar su bolsa.

La pareja aprovechó su descanso para asolearse y salir de compras, dejando en claro que su relación es estable y ambos son exitosos en sus respectivas carreras.