Inglaterra remontó una desventaja de un gol en el partido de los Cuartos de Final de la Copa del Mundo en contra de Noruega, poues con un tanto de Andreas Schjelderup, los 'Vikingos' comenzaron con una victoria momentánea en contra de la selección que echó a México en el Estadio Azteca.

Ya con ese resultado de 1-2 en Miami, el equipo de los 'Tres Leones', en caso de que el penal se hubiera marcado y el cobrador fuera efectivo, su ventaja crecía a dos goles, pero todo cambió en cuestión de minutos.

Bellingham llevando a Inglaterra a Semifinales | AP

No hay penal: Fue culpa del inglés

Jude Bellingham ha sido el héroe de Inglaterra en el partido de Cuartos de Final en Copa del Mundo en contra de Noruega al anotar dos goles, pero Djed Spence, pudo haber sido factor importante al ser él a quien le habían cometido un penal en la prórroga de uno de los partidos más cerrados de todo el campeonato.

El árbitro Clement Turpin había marcado desde su perspectiva en la jugada en movimiento que el penal era más que claro, no obstante, cuando ya se preparaban para cobrar, el VAR le llamó al francés.

Clement Turpin revisando la jugada del polémico penal | AP

Fue entonces cuando el silbante vio la jugada que ya había marcado previamente, pero en la repetición de la misma, se dio cuenta de un argumento que no a todos les gustó: "el atacante pone su pierna delante del defensor y él provoca el contacto", por lo que la marcación se echó para atrás.

Los reclamos en todos lados, gradas, bancas y hasta redes sociales, no se hicieron esperar, pero el partido siguió con su 1-2 parcial en el tiempo extra del compromiso.

Partidazo, pero con polémica

No ha sido solamente en el penal a favor de Inglaterra en donde se ha podido ver un posible error del arbitraje del partido en Miami, pues antes de eso, en la jugada del empate a un gol gracias a Jude Bellingham, una extraña situación pudo haberse dado.

Jude Bellingham, jugador de Inglaterra | AP

En redes sociales, y ya hasta en la repetición en la transmisión del partido, se puede ver que en el despeje del balón, este mismo golpea uno de los cables que sostienen la cámara aérea que tiene el Estadio de Miami, por lo que es más sencillo que caiga para el control de Elliot Anderson, quien comenzó la jugada que terminó en gol.