Ni la lluvia arruinó la fiesta. Luego de que México venciera 2-0 a Sudáfrica en el partido inaugural de la Copa del Mundo 2026, miles de aficionados se dieron cita en el Ángel de la Independencia para celebrar. Y aunque una intensa tormenta cayó sobre la capital, la alegría de los seguidores del Tri nunca desapareció.
Festejos en el Ángel
Tras el silbatazo final, el escenario instalado frente al Ángel cobró vida y un mariachi comenzó a amenizar los festejos. Sin embargo, no había transcurrido ni una hora cuando una fuerte ráfaga de viento, acompañada de una intensa lluvia, azotó la Ciudad de México.
Cientos de personas ya se encontraban en el lugar. Muchos buscaron refugio, pero otros decidieron quedarse bajo el aguacero. Incluso algunos aprovecharon el momento para improvisar una “reta” de futbol sobre el asfalto mojado. La lluvia convirtió varios tramos de Paseo de la Reforma en enormes charcos, pero ni así logró vaciar la celebración.
Poco a poco, quienes resistieron bajo el agua contagiaron su entusiasmo a quienes observaban desde los comercios y edificios cercanos. Lo que parecía el final de la fiesta terminó siendo apenas una pausa. De repente, el Ángel volvió a llenarse de aficionados.
Los festejos se reanudaron al ritmo de Cielito Lindo, acompañado por cánticos y porras dedicadas a la Selección Mexicana. Y no era para menos: el Tri consiguió por primera vez en su historia una victoria en un partido inaugural de la Copa del Mundo, después de haber disputado siete encuentros de apertura en ediciones anteriores donde solo empataba y perdía.
Así, México arrancó su mundial con el pie derecho y con una afición que demostró, una vez más, que ni siquiera la lluvia puede apagar su pasión por la Selección.

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