EFE
El entrenador mexicano del Real Zaragoza, Javier Aguirre, insistió en las combinaciones y los pases, así como en el control del balón de sus jugadores y la presión para intentar conseguir el próximo ante el Villarreal su primera victoria en el banquillo maño.
En la sesión de entrenamiento vespertina en las instalaciones de la Ciudad Deportiva, marcada por la gélida temperatura, Aguirre estuvo muy encima de sus jugadores a la vez que realizaba continuas correcciones cuando se producía un fallo y jaleaba los aciertos que tenían en sus acciones.
"El Vasco" no tardó mucho en enseñar algunas de sus opciones para tratar de superar a los villarrealenses y trabajó con mayor insistencia el 4-4-2, a la vez que insistió con los hombres que deberán conformar ese dibujo sobre el césped del estadio de La Romareda.
Con lo ensayado a falta de dos sesiones de entrenamiento, Aguirre podría apostar por un once formado por: Leo Franco; Diogo, Jarosik, Contini, Paredes; Jorge López, Gabi, Edmilson, Bertolo; Braulio y Sinama Pongolle.
A la baja segura de Leonardo Ponzio por sanción, se unirán con casi total probabilidad el defensa italiano Maurizio Lanzaro y el centrocampista aragonés Ánder Herrera, que se limitaron a trabajar en el gimnasio y a realizar carrera continua sobre el terreno de juego.
Al reducido grupo que conforma la primera plantilla se unieron para completar el entrenamiento, que duró poco más de una hora, hasta cinco jugadores de los equipos inferiores, del filial Kevin Lacruz, Ismael López y Eduardo García, y del juvenil de División de Honor, Brian Canalejo y Álvaro Tierno.
