A más de una semana de su extraña desaparición, continúa sin conocerse el paradero de José Luis Silva Andrade, defensor ambiental de la comunidad de Agua Fría, ubicada en Los Azufres, Michoacán, quien fue visto por última vez el 15 de julio de 2026 tras salir a verificar un probable hecho de tala clandestina.

Según reportó la organización internacional Front Line Defenders, el activista abandonó su hogar a las 08:00 horas para investigar el ruido de motosierras en la zona arbolada, prometiendo a sus hermanas volver para la comida, sin que desde entonces se tenga noticias de su ubicación.

Los bosques de Los Azufres, en Michoacán, zona donde el activista acudió a investigar ruidos de motosierras vinculados a tala ilegal / Especial

Horas después de la desaparición, un sujeto presuntamente ligado a la delincuencia organizada se presentó en el domicilio de las hermanas del defensor para advertirles que lo mantenían cautivo y exigió que fueran a "negociar con el jefe".

Presión sobre las propiedades

Las intimidaciones escalaron cuando los captores condicionales demandaron la presencia de familiares para obligar a José Luis Silva Andrade a firmar la cesión de sus predios, amagando con golpearlo y desaparecerlo de forma definitiva si rehusaban hacerlo.

Los embates hacia esta familia no constituyen un hecho aislado, pues al ser hermano de Rolando Silva Andrade —reconocido activista contra intereses de aserraderos y actores económicos—, el entorno cercano ha sufrido reiteradas amenazas.

Acoso armado en el territorio

La plataforma Front Line Defenders documentó que el 25 de febrero de 2026 cuatro personas con armas de fuego irrumpieron en la vivienda familiar con una advertencia directa: "Dile a Rolando que reparta el bosque porque vamos a ocuparlo, si no lo hace vamos a venir por él".

La ficha de localización de José Luis Silva Andrade emitida por la Comisión Nacional de Búsqueda continúa activa a nivel nacional / Redes

Posterior a ese evento, el 3 de marzo, otro grupo armado acudió al poblado dejando una línea telefónica para exigir que el defensor se reportara, sentenciando que "ahora no solo nos lo vamos a llevar, el delito ya es grave".

Intentos de despojo

Durante el mismo mes de marzo, Reyna Coello Castro, esposa de Rolando Silva, fue alertada sobre delincuentes amenazando a los pobladores con "levantar a la gente" si no cedían el territorio; acción seguida del arribo de tres sujetos que pretendían forzar la firma de escrituras.

Pese a que Rolando Silva y sus allegados solicitaron formalmente la adhesión al Mecanismo Nacional de Protección a Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, y a que la comunidad denunció penalmente los hechos, las autoridades no han informado sobre avances en las investigaciones.

Exigencia de auxilio

Tras confirmarse la falta de noticias sobre José Silva Andrade, el Consejo Nacional Ciudadano del Sistema Nacional de Búsqueda de Personas urgió al Estado a desplegar un operativo institucional enfocado en hallarlo con vida y salvaguardar la integridad de su núcleo familiar.

Rolando Silva Andrade, hermano del desaparecido, junto a su familia, encabeza la defensa de los recursos naturales de la región / Redes

Paralelamente, el organismo ciudadano requirió una evaluación de riesgo para la localidad de Agua Fría con el fin de instrumentar medidas de resguardo individuales y comunitarias ante la labor de conservación que realizan.

Finalmente, la organización Servicios y Asesoría para la Paz (Serapaz) reclamó públicamente que, a diez días de la desaparición del activista ambiental, las dependencias encargadas del caso continúan sin aportar avances concretos.