Alex Rodríguez fue captado a su llegada a Cancún, en donde fue recibido por un mariachi y, de inmediato, el jugador de los Yanquis se puso el sombrero y 'tocó' la guitarra.

Rodríguez puso un nuevo giro a su suspensión, argumentando que quería algo de tiempo libre.

"Creo que la liga me hizo un favor porque he jugado 20 años sin descanso", dijo Rodríguez, "creo que 2014 será un año para descansar física y mentalmente; prepararme para el futuro y comenzar un nuevo capítulo de mi vida".