Lisa Brown, amante de Buster Barnett, exjugador de los Bills de Buffalo, secuestró a la esposa de su enamorado para después matarla en una carretera de Alabama.

Brown privó de su libertad a Sandra Barnett en su casa Ellenwood, Georgia, y la introdujo en un Dodge Durango negro para matarla con un arma de fuego.

Posteriormente, Brown fue capturada por las autoridades en su vehículo y se suicidó.

De acuerdo a las autoridades, Buster Barnett tuvo una aventura sentimental de tres años con la homicida.

Barnett jugó de ala cerrada con los Bills entre 1980 y 1984 y su esposa se desempeñaba como profesora de niños con necesidades especiales.