Lo mejor que podía hacer América era no bajar la intensidad y como recompensa encontraron el quinto gol que adornó una actuación brillante de todos; Álvaro Fidalgo se paró en los límites del área y con un derechazo venció de nueva cuenta a Sebastián Jurado que nada pudo hacer para evitar el tanto.
Por supuesto era el escenario ideal para que Federico Viñas y Salvador Reyes se reencontraran con el gol y a minutos del final ambos terminaron con su sequía de goles para sentenciar el partido.
La peor derrota que registraba Cruz Azul en toda su historia en cualquier torneo era el 6-1 en contra que sufrió contra Fénix en la Copa Libertadores del 2003.
