Renato Ibarra regresó al América para demostrar que ansiaba una segunda oportunidad. El ecuatoriano provocó toda clase de emociones en la victoria de las Águilas 2-0 sobre Tijuana para mantenerse firmes en lo más alto del torneo. 

Como sacado de un guion de filme el retorno de Ibarra se dio bajo el mejor escenario, la afición imploraba su presencia en la cancha, pero en el banquillo lo aguantaban, se acercaron los minutos finales cuando decidieron darle minutos al atacante que ingresó a la cancha con aplausos y gritos de apoyo. 

El empate estaba clavado, pero el sudamericano fue un levantón de ánimo para el equipo y poco a poco fueron arrinconando a Xolos que para ese momento ya no arriesgaba el punto. Entonces un error defensivo fue la llave para abrir el candado regalando una falta dentro del área.