Ruiz obtuvo una de las victorias más grandes del boxeo mexicano al acabar a Anthony Joshua en siete rounds por nocaut técnico, y demostrar que no existen cosas imposibles cuando se lucha incansablemente por ello.
El boxeador que representó a México en el proceso para los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, estaba abajo en las apuestas 33 a 1, por tal motivo fue una sorpresa mundial la que logró al imponerse a uno de los monarcas más dominantes en los últimos años, en la categoría.
