Con un Anthony Joshua incrédulo por lo que estaba viviendo, salió al cuarto asalto para tratar de recomponer las cosas, situación que fue complicada por el 'hambre' de triunfo de Ruiz y su gran velocidad que terminó por desconcertar al excampeón del mundo.

El sexto round llevó la misma dinámica, un Joshua con piernas tambaleantes y Ruiz hacia delante. El gran golpe llegó en el séptimo asalto, pues el británico cayó nuevamente y en la segunda decidió arrojar el protector bucal para tomar más tiempo. El favorito se puso de pie, caminó a la esquina y no respondió, fue entonces que el referee determinó parar la pelea.

Así, el pugilista nacional y su equipo explotaron en júbilo, con una sonrisa en sus rostros y brincando sobre el cuadrilátero para dejar en claro que los sueños se cumplen y que sin importar que tan grande sea el muro, el hambre de convertirse en un grande lo puede todo.