Astrónomos reportaron un descubrimiento que podría cambiar la forma en la que se estudian los planetas fuera del Sistema Solar: una señal de radio localizada directamente en Beta Pictoris b, un gigantesco exoplaneta joven ubicado a aproximadamente 64 años luz de la Tierra. De confirmarse después de la revisión por pares y de observaciones independientes, sería la primera detección directa de emisión de radio auroral proveniente inequívocamente de un exoplaneta.

La señal no sería una transmisión artificial ni tendría relación con una civilización extraterrestre. Los investigadores consideran que se trata de emisión auroral natural, producida por partículas cargadas que interactúan con el poderoso campo magnético del planeta, mediante un mecanismo similar al responsable de algunas emisiones de radio asociadas con las auroras de Júpiter y otros mundos del Sistema Solar.

Astrónomos reportaron un descubrimiento que podría cambiar la forma en la que se estudian los planetas fuera del Sistema Solar / Magnific

¿Qué encontraron los científicos en Beta Pictoris b?

El equipo integrado por Kevin N. Ortiz Ceballos, Edo Berger y Yvette Cendes utilizó el radiotelescopio MeerKAT, una red de antenas ubicada en Sudáfrica, para observar en varias ocasiones el sistema de Beta Pictoris durante 2025 y 2026. En esas sesiones detectaron ráfagas rápidas, recurrentes y altamente polarizadas circularmente, además de una señal persistente en frecuencias comprendidas entre 0.85 y 3.5 GHz.

Tras comparar la posición de la emisión con la ubicación extremadamente bien conocida de la estrella Beta Pictoris y de sus planetas, los investigadores concluyeron que la fuente coincidía con Beta Pictoris b y era significativamente incompatible con la estrella anfitriona y con otro planeta cercano del sistema.

El estudio resume el hallazgo con una afirmación contundente:

“En este trabajo, informamos de la primera detección directa de emisión de radio auroral procedente de un exoplaneta, el planeta gigante β Pictoris b”, escribieron los científicos en un estudio aún pendiente de revisión por pares que detalla el descubrimiento.

Reportan una señal de radio localizada aproximadamente 64 años luz de la Tierra / Magnific

¿Por qué la señal de radio sería tan importante?

Hasta ahora, los astrónomos habían buscado durante años señales de radio asociadas con campos magnéticos de exoplanetas, pero ninguna había podido localizarse de forma inequívoca en el propio planeta y separarse claramente de la actividad de su estrella. De hecho, una investigación publicada en 2024 buscó emisiones similares en Beta Pictoris b con otro radiotelescopio y no consiguió detectarlas.

El nuevo estudio sostiene que esta vez las características de la señal, su posición y su polarización permiten atribuirla directamente al planeta.

“Aunque se observan ráfagas de radio aurorales en planetas del Sistema Solar y en algunas enanas ultrafrías, hasta ahora ninguna detección de radio se había localizado de forma inequívoca en un planeta extrasolar en lugar de en su estrella anfitriona”, explicaron.

Esto es importante porque los campos magnéticos planetarios pueden revelar información sobre el interior de un planeta, su rotación, su interacción con el viento de su estrella y hasta la manera en que conserva o pierde su atmósfera.

Sería la primera detección directa de emisión de radio auroral / Magnific

Beta Pictoris b tendría un campo magnético enorme

La intensidad y frecuencia de la señal permitieron a los investigadores estimar que el campo magnético de Beta Pictoris b sería de al menos 1.25 kilogauss, equivalente a unos 1,250 gauss, en la región donde se origina la emisión.

Para poner la cifra en perspectiva, el campo magnético de la Tierra ronda aproximadamente 0.5 gauss en la superficie, dependiendo de la ubicación. Eso significa que, comparando directamente las magnitudes, el valor inferido en Beta Pictoris b sería del orden de miles de veces mayor.

El estudio considera que este resultado podría representar:

“El campo magnético de más de 1,25 kG en el planeta es "la primera medición directa de la intensidad del campo magnético de un exoplaneta", escribieron los científicos.”

La enorme intensidad tampoco resulta completamente inesperada. Beta Pictoris b es un gigante gaseoso extremadamente masivo, joven y caliente, con una masa estimada cercana a 12 o 13 veces la de Júpiter. Estudios previos ya anticipaban que un planeta con esas características podía generar un campo magnético especialmente potente.

¿Cómo se produce una señal de radio auroral?

En la Tierra, las auroras boreales y australes aparecen cuando partículas cargadas interactúan con el campo magnético y la atmósfera del planeta. Además de producir espectaculares cortinas de luz, estos procesos pueden generar emisiones en radio.

En mundos con campos magnéticos intensos, partículas energéticas pueden desplazarse siguiendo las líneas magnéticas y generar una forma específica de radiación conocida como emisión máser de ciclotrón de electrones.

Precisamente ese es el mecanismo que el equipo considera responsable de las ráfagas detectadas en Beta Pictoris b. La frecuencia máxima que alcanza este tipo de emisión está estrechamente relacionada con la intensidad del campo magnético de la región donde se origina, lo que permite utilizar la señal como una especie de medidor remoto del magnetismo planetario.

¿Cómo supieron que la señal venía del planeta y no de su estrella?

Este punto resulta fundamental porque muchas estrellas producen por sí mismas emisiones de radio que podrían confundirse con señales planetarias.

Los investigadores compararon con precisión la posición de la fuente de radio con la ubicación de la estrella Beta Pictoris y de los planetas conocidos en el sistema. Según el análisis publicado, la emisión coincide espacialmente con Beta Pictoris b, mientras que se encuentra a suficiente distancia estadística de la estrella anfitriona y de Beta Pictoris c como para descartar que proceda de ellos.

Además, los pulsos presentan una polarización circular muy elevada, una característica típica de emisiones aurorales generadas por el mecanismo de máser de ciclotrón de electrones.

La combinación entre ubicación, comportamiento recurrente y propiedades de polarización es lo que llevó al equipo a considerar que estaban observando directamente la actividad magnética del planeta.

¿Qué es Beta Pictoris b?

Beta Pictoris b es uno de los exoplanetas jóvenes más estudiados por los astrónomos. Forma parte de un sistema planetario situado a aproximadamente 19.75 parsecs, equivalentes a unos 64 años luz de la Tierra.

El planeta tiene una masa estimada de alrededor de 12.8 veces la de Júpiter y orbita su estrella a una distancia de aproximadamente 10 unidades astronómicas, parecida en términos generales a la distancia que separa Saturno del Sol.

El sistema es muy joven, con una edad cercana a 22 millones de años, frente a los aproximadamente 4,600 millones de años del Sistema Solar. Esa juventud hace que Beta Pictoris b conserve una temperatura elevada y continúe irradiando una gran cantidad de energía derivada de su formación.

Además, el planeta gira con rapidez. Estudios anteriores han estimado un periodo de rotación de alrededor de ocho horas, otra característica que puede favorecer la generación de un campo magnético poderoso.

MeerKAT logró detectar lo que otros telescopios no habían visto

El descubrimiento fue realizado con MeerKAT, un conjunto de radiotelescopios instalado en Sudáfrica y diseñado para estudiar señales extremadamente débiles procedentes del espacio. Es importante aclarar que MeerKAT no es una red de satélites, sino un conjunto de antenas terrestres que trabajan de manera coordinada como un único y muy sensible radiotelescopio.

En 2023 y 2024, otro grupo científico había utilizado el upgraded Giant Metrewave Radio Telescope para buscar señales aurorales de Beta Pictoris b en frecuencias entre 250 y 500 MHz. En aquella ocasión no se detectó ninguna emisión, aunque los resultados ayudaron a establecer límites sobre las propiedades magnéticas del planeta.

La nueva detección se produjo en frecuencias más altas, entre 0.85 y 3.5 GHz, lo que pudo resultar decisivo para encontrar una señal vinculada con un campo magnético mucho más intenso de lo anticipado inicialmente.

¿Es una señal extraterrestre?

No. Aunque la frase “señal de radio procedente de un exoplaneta” podría generar inmediatamente especulaciones relacionadas con vida inteligente, el estudio no plantea ningún origen tecnológico o artificial.

Todo apunta a un fenómeno natural relacionado con el campo magnético de Beta Pictoris b. No se ha detectado información codificada, modulaciones artificiales ni ningún otro indicio que sugiera la participación de una civilización extraterrestre.

En realidad, la importancia del hallazgo es científica: abre la posibilidad de estudiar directamente los campos magnéticos de mundos situados a decenas o incluso cientos de años luz, algo que hasta ahora resultaba extremadamente difícil.

El hallazgo todavía debe confirmarse

A pesar de lo emocionante del resultado, existe una advertencia importante: el trabajo fue publicado como preprint el 15 de septiembre de 2026 y todavía no ha pasado por un proceso formal de revisión por pares. Tampoco existe por ahora una confirmación independiente realizada por otro equipo.

Por esa razón, otros especialistas han recibido el hallazgo con entusiasmo, pero también con cautela.

“Si este resultado se confirma tras la revisión por pares, representa un avance increíblemente emocionante... Sería un resultado fantástico”, declaró a Science News el astrónomo Joe Callingham, de la Universidad de Ámsterdam, que no participó en el estudio.

La siguiente etapa será realizar nuevas observaciones para comprobar si las ráfagas vuelven a aparecer, estudiar su periodicidad y entender con mayor precisión cómo funciona la magnetosfera de Beta Pictoris b.