"La realidad de lo que pasaba por mi cabeza es que no podía quedarme sin hacer nada, es una realidad. Tenía que meterme ahí porque la conciencia no me iba a dejar tranquilo si esa persona se ahogaba. Qué bueno que el señor está con su familia y se tiene que hacer conciencia que muchos podemos vivir situaciones similares y debemos saber reaccionar”, añadió el técnico, quien junto a Kevin Ramírez se convirtieron en auténticos salvavidas azulgranas.