Bad Bunny cerró el sábado 20 de septiembre su residencia musical en el Coliseo de Puerto Rico, un evento que se convirtió en fenómeno internacional, transmitido en plazas, cines y plataformas digitales. La serie de conciertos generó un impacto económico estimado en 713 millones de dólares, casi el doble de lo proyectado.
¿Qué ocurrió con la presunta amenaza y el papel del FBI?
El periodista Jay Fonseca, exreportero de Telemundo, confirmó que durante la residencia del cantante se activó una alerta por una “credible death threat”. Según explicó Fonseca:
“Había un credible death threat, o sea, la alerta era mayor porque había un sujeto en redes sociales escribiendo que iba a matar a Bad Bunny”.
A pesar de la tensión generada por la amenaza, el público disfrutó del concierto sin incidentes, mostrando la energía y entusiasmo característicos de los fans de Bad Bunny. La combinación de luces, efectos especiales y una selección musical que repasó sus éxitos consolidó la experiencia como un evento memorable dentro de la historia reciente de la música urbana.
El equipo de producción y seguridad enfatizó que la coordinación con el FBI y las autoridades locales fue clave para garantizar un desarrollo seguro del espectáculo. Este protocolo permitió que la residencia concluyera con normalidad, reafirmando el compromiso del artista y de su equipo por ofrecer presentaciones de alto nivel manteniendo la seguridad de todos los asistentes.

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