El Gran Premio de Bahréin, trasladado excepcionalmente al circuito de Sepang, dejó la primera victoria de Max Verstappen en la temporada, un nuevo podio para Lewis Hamilton, una remontada estratégica de Ferrari y, sobre todo, un golpe durísimo para George Russell.

Pero el gran ganador del domingo no fue quien cruzó primero la meta sino Andrea Kimi Antonelli.

El italiano terminó segundo, mientras Russell abandonó por una falla en su Mercedes. El resultado amplió la ventaja del líder del campeonato a 84 puntos, cuando solamente quedan seis Grandes Premios después de Singapur.

Y como si eso no fuera suficiente, Russell tendrá que enfrentar una penalización en Marina Bay por exceder la asignación de unidades de potencia.

La carrera de Malasia, entonces, puede terminar siendo uno de esos domingos que se recuerdan cuando se decide un campeonato.

El ganador: Verstappen volvió a aparecer

Max Verstappen necesitaba una victoria y la consiguió en el momento en que Red Bull finalmente comenzó a demostrar que las mejoras de su RB22 y el trabajo realizado alrededor de la nueva unidad de potencia podían traducirse en resultados.

El neerlandés ganó después de una carrera complicada, marcada por lluvia, cambios de neumáticos y una larga neutralización. Red Bull tuvo ritmo en condiciones húmedas, respondió cuando la pista se secó y consiguió cuidar mejor sus neumáticos durante el tramo final.

OJO CON ESTO: La victoria también significó el primer triunfo de Red Bull con su nueva era de unidades de potencia desarrolladas en conjunto con Ford. Por eso, Singapur será importante para comprobar si Sepang representó un verdadero salto de rendimiento.

El gran problema: Los motores se apagaron

La imagen más preocupante del fin de semana ocurrió antes de la salida. Varios autos comenzaron a perder potencia mientras circulaban lentamente detrás del Safety Car. El procedimiento tuvo que detenerse y la carrera comenzó después de una suspensión.

La FIA identificó un problema relacionado con el software encargado de gestionar las unidades de potencia bajo condiciones de baja velocidad y lluvia.

No fue una falla convencional de motor, sino más compleja porque los nuevos F1 dependen de una interacción constante entre el motor de combustión, los sistemas eléctricos, la recuperación de energía y el software que administra todo el conjunto.

Cuando esas condiciones se combinaron con baja velocidad y poca adherencia, aparecieron problemas que los equipos y la FIA no habían previsto. La FIA ya investiga lo ocurrido.

Entonces: Si los autos fueron diseñados para trabajar con una arquitectura híbrida mucho más sofisticada, ¿qué tan preparados están realmente para condiciones extremas? Todo lo que pasó en Sepang dejó esa pregunta sobre la mesa.

Russell: Un abandono que puede costar un campeonato

George Russell parecía encaminado a conseguir un resultado importante y entonces llegó la falla.El Mercedes perdió rendimiento y terminó fuera de carrera cuando el británico marchaba en posición de podio por un problema mecánico y Mercedes inició una investigación sobre la unidad de potencia.

El daño deportivo, sin embargo, ya estaba hecho. Russell perdió puntos y ahora tendrá que utilizar otra unidad de potencia en Singapur. Lo que significa una penalización que lo mandará al fondo de la parrilla, lo que será complicado porque Marina Bay no es precisamente el circuito ideal para remontar.

Antonelli: El campeonato cambió en Sepang

Mientras Russell veía terminar su carrera por el abandono y pérdida de puntos, Antonelli sumaba 18 puntos. El italiano terminó segundo y llegó a 320 unidades. Russell se quedó en 236. 84 PUNTOS DE DIFERENCIA.

Ese es el número que explica mejor el campeonato en este momento. Antonelli ya no necesita ganar cada carrera, sino que puede correr pensando en el campeonato solo sumando lo necesario. Russell, en cambio, necesita comenzar a recuperar terreno inmediatamente.