REDACCIÓN RÉCORD

En el 2002, año en el que José Mourinho comenzaba su segunda temporada al frente del Porto, tal y como lo realizó el sábado pasado al poner como suplente a Iker Casillas en el encuentro contra el Málaga, el estratega lusitano mandó al banquillo a Vitor Baia, guardameta titular y entonces uno de los íconos del ';O Dragao';.

De acuerdo con información del diario español Marca, la finalidad de José Mourinho era de mostrar al plantel que en el equipo no hay indiscutibles y que primero estaban los intereses colectivos.

Baia no aceptó de buena manera el castigo y posteriormente criticó su suplencia públicamente, acción que provocó la apertura de un expediente disciplinario por parte del Porto, además de suspenderlo por un mes.