Y cuando Vinícius Júnior sonríe, Brasil baila, gusta, golea y gana. El hedonismo con el balón regresó directo desde una favela y, con un jogo bonito apoteósico, la Verdeamarela demostró que cuando juega una Copa del Mundo, todos deben temerle, sin importar su pasado o actualidad.

El duelo en Miami, como la gran mayoría de partidos en Florida, tuvo una discrepancia de ideales en el terreno de juego. Escocia jugó como un británico tradicional, ataque hasta chocar; el Scratch comenzó a tocar tambores y una samba endemoniada invadió todos los asientos de la casa de los Dolphins.

Vinícius Júnior, jugador de Brasil | AP

¿Cómo fue el partido entre Brasil y Escocia?

Los dirigidos por Carlo Ancelotti recordaron que su camiseta es la más pesada en todo el mundo, reyes y príncipes la vistieron; ahora es turno de mortales que aspiran a la canonización. Vinícius fue el más brillante en la tarde de Florida, con un halo de luz que alumbró el camino de los suyos.

Con una presión alta y jugando con los Dark Blues -no con ellos-, la Canarinha tuvo recompensa en los primeros minutos. La zaga británica despejó, pero Rayan, atento cual cazador, metió la pierna y el balón le cayó a la estrella merengue. El astro del Real Madrid recortó con facilidad a Angus Gunn y bailando, abrió el marcador.

Matheus Cunha festejo con Brasil | AP

Como un depredador, Vini olió sangre y buscó el segundo tanto del partido; lo consiguió pero fue anulado. César Arturo Ramos, nuevo prócer del arbitraje mexicano, fue al VAR y decidió anular el tanto del brasileño.

Lejos de desanimarse, Vinícius volvió a esperar una jugada de gol. Las piernas ahora no fueron su arma letal, sino su cabeza. Un centro preciso de Bruno Guimaraes -más la complicidad del arquero escosés- le puso un bombón en la frente a la máxima figura brasileña actual.

Fiesta y más fiesta

Los tambores no pararon en Miami y se incrementaron con la anotación de Matheus Cunha, pero el estadio se volvió en un hervidero con la entrada de Neymar Jr. El príncipe que no quiso ser rey ingresó al terreno de juego y le cedió el trono a Vinícius, quien fue el estandarte del 3-0 brasileño. 

Neymar en la Copa del Mundo 2026 | AP