El Sevilla, por su parte, desconectaba por momentos al Barça e intentaba acercarse a la meta e Ter Stegen cuando recuperaba el balón. Pero solo alguna acción aislada Martial, que caía a la izquierda una y otra vez para aprovechar la carencias defensivas de Alves, incomodaba a la zaga azulgrana.
Aun así, los visitantes se marcharon al descanso sin haber disparado ni una sola vez a puerta. Lo hizo Lamela al inicio de la reanudación, tras una internada por la izquierda de Ocampos, pero Ter Stegen atajaba el balón.
Sin embargo, seguía siendo el Barça el que dominaba el partido, con Pedri gustándose entre líneas y arrancando los aplausos del Camp Nou cada vez que se inventaba una jugada que casi siempre acaba sin rematador.
Pasada la hora de juego llegarían las más claras para el conjunto azulgrana. Bono sacaba un disparo a bocajarro de Ferran Torres tras un pase al primer toque de Dembélé, un cabezazo de Araujo y un disparo de Piqué. El propio Piqué cabeceaba al larguero un córner en la jugada siguiente y Dembélé remataba un balón mordido dentro del área que se marcha fuera por poco.
El Barça estaba volcado a por la victoria y el Sevilla empezó a tener más espacios para buscar a Ter Stegen, que debía intervenir en un tiro de Martial y veía como un lanzamiento de falta de Rakitic rozaba la escuadra derecha de su portería.
Pero entonces aparecía de nuevo Pedri, para recoger una pelota desde la frontal y volver a parar el tiempo, como en Estambul. Dos fintas, dos amagues, dos pequeños escorzos con su cuerpo menudo bastaban para hacer que dos defensas cayeran desplomados a su paso antes de cambiarse el balón de pierna y cruzarlo con un latigazo seco al palo largo sin que Bono pudiera alcanzarlo.
El golazo de Pedri, a dieciocho minutos para el final, desataba la locura en la grada y también entre sus compañeros, que corrían como locos a abrazar al joven talento canario.
Con el Camp Nou entregado a su nuevo ídolo, el Barça tuvo el segundo en la enésima conexión entre Dembéle y Ferran que volvía a abortar un sensacional Bono.
Pero el Sevilla también pudo empatar en el descuento, cuando Ter Stegen enmendó una mala salida de puños evitando el tanto en el remate posterior de un recién ingresado Agustinsson.
