Ben Whittaker quedó a las puertas de una oportunidad por el título mundial tras derrotar por decisión unánime a Conor Wallace este sábado en Birmingham. El británico controló prácticamente toda la pelea y construyó una amplia ventaja en las tarjetas, aunque tuvo que resistir un complicado cierre después de recibir un fuerte golpe en el décimo asalto.

En la prueba más exigente de su carrera profesional, Whittaker impuso su estilo durante los primeros nueve episodios, conectando golpes y evitando los ataques de un Wallace que buscó llevar la pelea a un terreno más físico. Sin embargo, todo cambió en el décimo round, cuando una potente izquierda del australiano hizo tambalear al británico y puso en duda su triunfo.

Whittaker domina durante nueve asaltos

Desde los primeros episodios, Whittaker tomó el control de las acciones gracias a su movilidad, precisión y capacidad para mantener a Wallace lejos de su zona de ataque. El británico aprovechó sus recursos técnicos para sumar asalto tras asalto mientras su rival intentaba encontrar la manera de acortar la distancia.

La estrategia le permitió llegar al décimo round con una ventaja importante y prácticamente no cometer errores durante la mayor parte del combate. Whittaker mantuvo su estilo vistoso y siguió lanzando golpes para evitar que Wallace pudiera establecer su ritmo.

Ben Whittaker dando una gran pelea | AFP

Una izquierda de Wallace cambia la pelea

El panorama cambió en el décimo asalto. Wallace conectó una potente izquierda que hizo retroceder a Whittaker y dejó al británico con las piernas inestables por momentos durante los episodios finales.

A pesar de la dificultad, Whittaker consiguió mantenerse de pie, continuar lanzando golpes y llegar hasta la campana final. Wallace intentó aprovechar el momento para completar la remontada, pero el daño acumulado durante los primeros nueve rounds terminó siendo demasiado.

Los jueces dieron como ganador a Whittaker por 117-111, 116-112 y 115-113, todos a su favor, en una decisión unánime que le permite avanzar en la eliminatoria de la FIB y quedar más cerca de una oportunidad por el campeonato mundial.

Ben Whittaker haciendo su entrada al cuadrilátero | AFP