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Tom Brady lanzó un par de pases de touchdown para coronar una temporada de récords, pero lo más importante fue que acabó sin lesiones, al llevar a sus Patriotas de Nueva Inglaterra a su octava victoria en fila: un cómodo 38-7 sobre los Delfines de Miami.

El partido fue de trámite, con los Patriotas como campeones de su división de la Conferencia Americana.

Pese a ello, Brady jugó hasta el tercer cuarto y terminó la fase regular con 36 touchdowns y apenas cuatro pases interceptados. Amplió a 335 su récord de pases completos sin ser interceptado y 28 victorias seguidas en temporada regular como titular en casa.

Los Patriotas (14-2) se han asegurado ser locales mientras compitan en los playoffs y tendrán libre la primera ronda.

Miami (7-9) perdió su cuarto partido de los últimos cinco.