En un compromiso amistoso que se jugó con la intensidad de un partido oficial, las selecciones de Brasil y Australia firmaron un emotivo empate 1-1. Pese a tratarse de un duelo de preparación internacional, ambas escuadras disputaron cada balón al límite, regalando un choque repleto de roces, intervenciones arbitrales y emociones hasta el pitazo final.
Durante el primer tiempo, el conjunto sudamericano buscó tomar la iniciativa, pero se topó con una zaga australiana sólida y combativa. La polémica llegó justo antes del descanso, cuando el árbitro determinó anular una anotación a la 'Seleção' tras señalar una falta previa sobre el espigado central Harry Souttar.
Por su parte, los Socceroos plantaron cara de igual a igual ante la favorita escuadra 'Verdeamarela', rozando la ventaja al minuto 43 a través de un cobro de esquina en el que Souttar no logró empujar en el segundo poste un previo peinado de Alessandro Circati.
Irankunda rozó la gesta y Rayan selló el agónico 1-1
Para el complemento, la tensión en la cancha se tradujo en una genialidad a balón parado. Al minuto 68, el talentoso atacante Nestory Irankunda se perfiló a las afueras del área para ejecutar un tiro libre con comba por fuera de la barrera, incrustando el ovoide pegado al poste izquierdo sin darle opción alguna al arquero Souza para el 1-0 de la escuadra local.
Cuando parecía que Australia consumaba un triunfo histórico sobre el combinado sudamericano, la insistencia de Brasil en los minutos finales rindió frutos en la última acción del cotejo.
Corría el minuto 95 cuando Raphinha cobró un tiro de esquina medido hacia el corazón del área; ahí emergió el joven atacante Rayan, quien ganó la posición por alto y metió un cabezazo picado con potencia de misil que venció el lance del guardameta Miles Beach. Con el 1-1 definitivo decretado al instante, Brasil evitó el descalabro en tiempo de compensación ante una escuadra australiana que vio escaparse la victoria en el suspiro final.

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