KARLA UZETA | MÓNICA OCAMPO
Ernesto Martínez Duhart, médico que atendió a Salvador Cabañas después de recibir un balazo en la cabeza, expresó su satisfacción por el hecho de que el delantero vuelva a jugar futbol, aunque no quiso profundizar en las probables consecuencias que la actividad deportiva acarrearía a la salud del paraguayo, quien aún tiene la bala alojada.
"Dije que él podía hacer lo que quiera. Si él tiene la voluntad de hacerlo, que lo haga. La bala quieta ya no da ningún problema.
"Me da mucho gusto saber que está bien y que haga lo que quiera, yo creo que no le tocaba. Desde la última vez que vino, el año pasado, para nada he tenido contacto con él”, expresó el neurocirujano, quien reiteró que "él está bien, él es un hombre fuerte y puede hacer lo que quiera”.
Investigación, necesaria
Su juventud, condición física y rehabilitación fueron los factores que influyeron para que Salvador Cabañas pretenda regresar a jugar futbol; sin embargo, será necesario investigar qué cuidados deberá tomar, debido a que aún conserva la bala en la cabeza, explicó Claudia Rivas, psicóloga del deporte consultada por RÉCORD.
"El cerebro es tan poderoso que apenas empezamos a descubrir sus posibilidades. En los últimos 20 años, gracias a las tomografías y a los avances se ha descubierto que genera conexiones neuronales que pueden ayudar, aun cuando hay una lesión, siempre y cuando los antecedentes del paciente y su rehabilitación hayan sido favorables”.
Al recordar la participación del jugador guaraní en su partido de despedida en el Estadio Azteca en agosto pasado, la experta observó que su capacidad de reacción era muy lenta, por lo cual se tendría que analizar qué tan afectada está esa parte de su cerebro.
"Evidentemente no jugaría al nivel de antes, pero desde aquellas imágenes cuando lo vimos jugando ping-pong, meses después de su accidente, era para no creerse. Tiene un cerebro privilegiado”.
Aunque sostuvo que desconoce el historial médico del delantero, a nivel psicológico la voluntad que los pacientes demuestran bajo estas circunstancias es fundamental. "En lo psicológico, volver a jugar y sentir el cariño del público lo ayuda. Habría que checar en lo médico, pues aún tiene la bala dentro de la cabeza, no sé si un cabezazo podría causar un daño”, dijo.
