Al finalizar el duodécimo episodio, muchos de los asistentes del estadio Akron comenzaron a abandonar el lugar, incluso antes de que se supiera la decisión de los jueces.
De este modo, cuando David Diamante hizo el anuncio oficial del ganador del combate, varios aficionados estaban ya afuera del recinto, síntoma, quizá, de la desilusión de no haber visto a su ídolo noquear.
