La movilidad entre la Ciudad de México y Cuernavaca vive uno de sus días más complicados del mes. Desde la mañana, automovilistas han reportado filas kilométricas, tiempos de traslado que se duplican y condiciones adversas en varios puntos de la autopista. El caos se extendió hacia avenidas internas de Cuernavaca, donde el tráfico se agravó por el efecto en cadena de la saturación vial.

Las autoridades piden prever tiempos adicionales, pues el tránsito se ha ralentizado tanto que algunos automovilistas han reportado avances “de unos cuantos metros por minuto”. La situación refleja la saturación tanto en autopista como en caminos paralelos y accesos a Cuernavaca.

Conductores han compartido imágenes de vehículos detenidos en plena autopista, además del impacto en colonias como Chamilpa y zonas aledañas a la UAEM, donde la afluencia quedó prácticamente inmovilizada desde la mañana. El caos se extendió hacia rutas secundarias que habitualmente funcionan como alternativas viables.

Oficiales de tránsito y personal de CAPUFE trabajan para agilizar maniobras, aunque reconocen que el retorno a la normalidad podría tardar debido al volumen vehicular y a los puntos donde se mantienen reducciones de carril. Estas condiciones hacen que cualquier incidente, por menor que parezca, se convierta en detonante de congestionamientos masivos.

La recomendación para quienes aún no salen es clara: evaluar rutas alternas, evitar en lo posible transitar por la autopista durante las próximas horas y mantenerse informados por canales oficiales ante nuevos cierres o actualizaciones. Hoy, la México-Cuernavaca volvió a demostrar que un lunes puede convertirse en una prueba de resistencia para miles de automovilistas.