Si los Capitanes le deben a alguien buena parte de sus victorias a lo largo de su corta estadía en la Liga Nacional de Baloncesto Profesional, es a Rigoberto Mendoza, quien los volvió a sacar de un apuro ante Aguacateros. 

El equipo de la Ciudad de México empató 1-1 la serie ante Michoacán gracias a la magia del MVP de la temporada pasada, quien orquestó la espectacular remontada cuando todo parecía perdido. 

Los capitalinos se impusieron en otro partido cardíaco por pizarra de 81-78 en el Gimnasio Olímpico Juan de la Barrera. La mala noticia para los de CDMX es que ahora deberán viajar a la capital michoacana para disputar el domingo el tercero de la serie.