La histórica clasificación de la Selección Mexicana a los octavos de final del Mundial 2026 ha desatado una auténtica locura en las calles de la capital. Tras el contundente triunfo 2-0 sobre Ecuador que selló el pase del Tri, la euforia chilanga no ha tenido freno: a las 9:00 de la mañana de este miércoles, los festejos en Paseo de la Reforma y el Ángel de la Independencia simplemente se negaban a terminar.

La victoria de la Selección Mexicana sobre Ecuador desató una multitudinaria celebración en el centro de la Ciudad de México./ X: @AFC_Z

Lo que comenzó desde la tarde del martes como una marea verde de más de un millón de personas, se prolongó durante toda la madrugada. Sorprendiendo a automovilistas y trabajadores que iniciaban su jornada laboral, decenas de aficionados —algunos de ellos aún con los estragos del alcohol y el desvelo— permanecían cantando y celebrando en las inmediaciones del monumento bien entrada la mañana.

La estampa matutina en el corazón de la CDMX era surrealista. Mientras el personal del servicio de limpieza de la ciudad operaba a marchas forzadas para levantar toneladas de basura y liberar las vialidades, los fanáticos seguían ondeando banderas y coreando el "Cielito Lindo" a su alrededor.

Las autoridades capitalinas implementaron cortes a la circulación debido a que los reductos de la marea humana continuaban invadiendo los carriles centrales de Reforma, un reflejo innegable de la magnitud de la fiesta nacional.

Festejos en el Ángel de la Independencia | AP

TRAGEDIA EN LOS FESTEJOS

Lamentablemente, la desbordada pasión no terminó con saldo blanco. En medio de las aglomeraciones masivas que colapsaron el centro de la ciudad durante la noche del martes, las autoridades de protección civil confirmaron una trágica noticia.

Reporte Oficial: Se registra el fallecimiento de tres personas debido a asfixia por confinamiento, provocada por las severas avalanchas humanas que se suscitaron en los puntos de mayor concentración del festejo.

Los cuerpos de emergencia hicieron un llamado a la población a moderar los festejos de cara al próximo partido de octavos de final, recordando la importancia de mantener el orden para evitar que las celebraciones futbolísticas vuelvan a teñirse de luto. Por ahora, entre la resaca, la basura y el dolor de las pérdidas, la Ciudad de México intenta volver a la normalidad tras una noche que quedará marcada en la historia del balompié nacional.

El Gobierno de la CDMX anunció apoyo para los familiares de la víctimas / Especial