El guardameta de Pachuca, Carlos Moreno se convirtió en el gran héroe de la jornada tras protagonizar el agónico empate de su equipo en la quinta fecha del torneo ante Atlético San Luis.
En sus primeras declaraciones, el arquero reconoció la complejidad del choque, señalando que el plantel tuvo que sufrir de más sobre el terreno de juego a raíz de una expulsión. Pese a las adversidades y a considerarlo un accidente del juego, Moreno destacó la capacidad del grupo para revertir la situación y la forma tan inesperada en la que pudo aportar para sumar.
Desde el segundo palo pude sorprender un poco, me encuentro la pelota en un buen centro y rematé con el alma.
Tras buscar la mirada de su director técnico, comenzó a adentrarse en el área rival para colocarse estratégicamente en el segundo poste, desde donde sorprendió a la zaga para conectar el esférico de forma milagrosa.
Un golpe de fe
Moreno fue honesto al describir la emoción del remate, confesando que no sabía exactamente con qué parte del cuerpo impactó la pelota, pero que lo hizo con el alma para lograr el gol.
La verdad no sé con qué rematé, pero entró y llevamos al equipo, que es lo importante. Decirle a la gente que tenga calma, que las cosas vienen. Sí, hoy sufrimos, sufrimos por las circunstancias.
Para el portero, la meta principal es recuperar la tranquilidad dentro de la cancha y volver a ilusionar a sus seguidores tal como lo consiguieron durante el desarrollo de la campaña anterior.
Finalmente, Carlos Moreno dejó en claro que las metas de la institución se mantienen firmes para lo que resta del certamen regular.

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