La Carrera de 10K y 21K de Electrolit Monterrey regresó en su segunda edición con un firme compromiso con la sustentabilidad. Este evento deportivo no solo representó una plataforma para la competencia atlética, sino también un espacio para promover un cambio positivo en las prácticas medioambientales dentro del mundo del deporte.

Cada medalla entregada a los participantes fue fabricada con botellas recicladas de Electrolit y Electrolife Zero, destacando la importancia de la reutilización de materiales y la correcta gestión de residuos.

 

Una experiencia integral para los corredores

La carrera no solo ha sido una competencia deportiva, sino una iniciativa que fomenta la correcta gestión de residuos generados por corredores y espectadores, con el objetivo de minimizar el impacto ambiental. La señalización clara y accesible también fue una pieza clave, proporcionando indicaciones visibles y de fácil interpretación con símbolos universales y colores llamativos.