En las inmediaciones del Estadio de Francia, donde la selección de Zidane se coronó campeona del mundo en 1998, la hinchada del Real Madrid se preparaba para la gran final ante el Liverpool. No faltaron cánticos contra el Barca, su rival por antonomasia, y Kylian Mbappé, estrella del PSG.

Desde el Parque de la Legión de Honor en Saint-Denis, donde la UEFA habilitó la "fan zone" para los seguidores del club español, la música en directo se mezclaba con las invectivas de los seguidores merengues.

Insultos al Barcelona y a Mbappé, que declinó el Real Madrid para quedarse en el París Saint-Germain (PSG), resonaron entre la multitud blanca.

"Yo no soy de insultar, pero digamos que a Mbappé podemos dejarlo en el limbo", dijo María C., una madrileña de 32 años que viajó a París con su familia.

Cerca de la joven, Javier López, de 34 años y también residente en Madrid, habló del "affaire" Mbappé. "Es verdad que se ha hecho de rogar, pero el Madrid va a seguir ahí, hemos ganado últimamente cuatro Champions sin él y tenemos a nuestro referente, Benzema".

El treintañero resaltó que, desde que nació, el Real Madrid ha disputado 7 finales y ha ganado las 7. "Este equipo está hecho para romper las supersticiones del 13, nos vamos a llevar este partido", finalizó.

Desde uno de los puentes que da acceso al imponente de Estadio de Francia, los hinchas merengues y de los "Reds" más madrugadores empezaron a entrar en el recinto tres horas antes del pitido inicial.