El mariscal de campo de Los Angeles tuvo una noche complicada en el Estadio Azteca. Rivers sólo completó 28 pases en 52 intentos y fue interceptado en cuatro ocasiones, lo que representó su peor juego de la actual campaña.
Por último, el coloso de Santa Úrsula registró una entrada nada reprobable de más de 76 mil aficionados.
