El gobierno le dio a la institución una licencia especial tras las sanciones tomadas contra el oligarca ruso la temporada pasada, que impide al Chelsea, y por extensión a Abramovich, generar nuevos ingresos.
Por su parte, los londinenses tendrán un tope de 24 mil euros por partido para organizar sus viajes como visitante, por lo que Thomas Tuchel lo tomó con humor.
"Según las últimas informaciones que he recibido, tenemos un avión. Si no, iremos en tren, si no, iremos en autobús y si no, conduciré un minibús", mencionó ante los medios.
