El cronómetro marcaba solo 34 segundos por jugarse en el partido cuando Patrick Mahomes encontró en las diagonales a Travis Kelce para confirmar una épica remontada que evitó la primera barrida de Raiders sobre Chiefs desde 2012. Kansas City se impuso en su primer viaje a Las Vegas, en uno de los mejores duelos que se han suscitado en esta temporada gracias a una sublime actuación de su estelar quarterback, quien demostró por qué es el deportista mejor pagado del deporte estadounidense.

Todo parecía que se trataría de la segunda derrota de Kansas City esta temporada y que Las Vegas se convertiría en apenas el segundo equipo además de los Patriots que han podido derrotar más de una ocasión a los Chiefs con Mahomes en los controles, cuando Jason Witten atrapó un pase de touchdown enviado por Derek Carr con poco menos de dos minutos por jugarse en el partido. 

Pero Mahomes se puso en modo bestia y orquestó un drive de solo un minuto con 15 segundos para quitarse de encima la presión tras no haber dado precisamente su mejor juego. Y es que Trayvon Mullen le interceptó un pase 30 segundos antes del descanso, los Chiefs estaban en la yarda 14 cuando el MVP del Super Bowl LIV lanzó la que fue apenas su segunda intercepción de la temporada, ambas ante los Raiders.