A partir de este momento, Chivas comenzó a ejercer mayor presión y llegó un momento que había sido esperado por gran parte de su afición: ver a Ricardo Marín hacer un gol con el Guadalajara; el delantero consiguió desmarcarse de la defensa del Monterrey y con un cabezazo hizo su primer tanto en la Liga MX gracias  a la asistencia de Cristian Calderón. 

El ritmo del partido fue interrumpido en innumerables ocasiones debido a una serie de faltas que fueron señaladas a favor de Monterrey, acciones que generaron reclamos por parte del público local, que en más de una ocasión hizo sentir el desacuerdo con las decisiones arbitrales. 

Y aunque Chivas continúa entre la parte alta de la clasificación, tendrá que prepararse de la mejor manera para evitar una derrota más en la que será una imponente prueba: el Clásico Nacional.