La fiesta fue completa en el Estadio AKRON. Chivas no solamente venció a Pumas, lo hizo con autoridad, futbol y goles para convertirse en el nuevo líder de la competencia. El Guadalajara se impuso 3-0 ante su afición, extendió la racha negativa de los universitarios en territorio tapatío y mantuvo su racha invicta en el torneo.
La noche tuvo un protagonista indiscutible: Santiago Sandoval. El juvenil rojiblanco firmó un doblete, volvió a demostrar su capacidad para aparecer en los momentos importantes y se llevó todos los reflectores en una actuación que ilusiona a la afición del Rebaño.
Desde antes del silbatazo inicial quedó claro que no sería una noche cualquiera. El Estadio AKRON lució completamente rojiblanco con un espectacular mosaico en las tribunas. Entre banderas, luces y el constante “¡Chivas, Chivas!”, la afición recibió a su equipo con la expectativa de presenciar una gran noche.
Y el Guadalajara no tardó en responder. Chivas tomó el control de la pelota y comenzó a moverla con paciencia hasta encontrar el espacio. Fernando González levantó la cabeza y lanzó un preciso servicio hacia Santiago Sandoval. El juvenil apareció entre los defensores universitarios, se elevó y conectó un sólido cabezazo para vencer a Keylor Navas y abrir el marcador.
El festejo fue inmediato. Sandoval volvió a hacer daño por la vía aérea, una faceta que ya había mostrado en aquella anotación agónica frente a Tigres. Sus apenas 1.65 metros de estatura no fueron impedimento para imponerse a la defensa de Pumas. Después llegó la celebración junto a Hugo Camberos y, finalmente, su tradicional baile frente a la afición.
Pumas intentó reaccionar y llegó a encontrar el empate por conducto de Juninho, pero la anotación no subió al marcador. El delantero tocó el balón con la mano antes de enviarlo al fondo de las redes y, tras la revisión de la jugada, el tanto fue invalidado, pese a las protestas del conjunto universitario.
A partir de entonces, Chivas entendió que no necesitaba acelerar. El equipo de Gabriel Milito comenzó a controlar el partido desde la posesión y obligó a Pumas a correr detrás del balón. Los universitarios tuvieron dificultades para generar peligro y su oportunidad más llamativa llegó con un disparo de Uriel Antuna desde larga distancia, prácticamente desde el mediocampo, que Raúl Rangel alcanzó a desviar a tiro de esquina.
La segunda mitad mantuvo el mismo guion. Chivas siguió siendo dueño del partido y encontró nuevamente en Sandoval la llave para abrir la defensa universitaria. Ángel Sepúlveda filtró el balón y el juvenil rojiblanco no lo pensó dos veces: sacó un disparo colocado que terminó en el ángulo para firmar el 2-0 y provocar una nueva explosión de júbilo en el AKRON.
La afición ya tenía a su nuevo ídolo de la noche. Pumas estaba completamente contra las cuerdas y Milito aprovechó para darle minutos a Bryan González, quien reapareció después de cuatro partidos fuera por lesión. El regreso no pudo ser mejor. El futbolista aprovechó un espacio por el costado izquierdo, ingresó sin marca y definió al primer poste para marcar el tercero y sentenciar la goleada.
Los últimos minutos fueron una fiesta. Chivas movió la pelota, Pumas buscó sin encontrar respuestas y desde las tribunas apareció el inevitable “¡olé!”, reflejo de una superioridad que terminó siendo incontestable.
El Guadalajara no solo ganó. Convenció, goleó y asumió el liderato. El equipo de Gabriel Milito mantiene una idea de juego definida, encuentra respuestas dentro de su plantel y, sobre todo, continúa sin conocer la derrota.
Ahora, el líder tendrá una prueba a la altura de su nueva posición en la tabla. El siguiente compromiso será ante América, en una nueva edición del Clásico Nacional, al que Chivas llegará con el invicto intacto y la confianza por las nubes.
