El ambiente de los puños comienza a calentarse rumbo al compromiso del próximo 31 de octubre. Christian Mbilli alista el combate más trascendental de su trayectoria profesional cuando se mida ante Saúl "Canelo" Álvarez en la ciudad de Riad, Arabia Saudita, en un pleito donde el púgil considera que la frescura de su lado marcará la diferencia definitiva.
El actual monarca de peso supermediano por el Consejo Mundial de Boxeo (CMB) no ocultó su seguridad para salir con la mano en alto en territorio árabe. Mbilli, quien posee la nacionalidad camerunesa, francesa y canadiense, anticipó que el festejo tras destronar al mexicano tendrá un alcance internacional de grandes proporciones.
"Cuando gane esta pelea será una locura en Canadá, Camerún y Francia. Será un espectáculo increíble. Voy a celebrar en todos esos países", afirmó el peleador, confiado en que sus condiciones actuales superarán la experiencia de su oponente.
Juventud, energía y estrategia para superar al tapatío
A pesar de que el pugilista azteca ostenta 36 años, Mbilli insiste en clasificar al tapatío como un boxeador "viejo" dentro del alto rendimiento. Aunque reconoce que la pegada del tapatío sigue siendo un factor de alto riesgo por la precisión de sus contraataques, el monarca confía plenamente en que el ritmo de combate favorecerá a su causa.
"Es un gran momento para enfrentarlo y sigue siendo muy peligroso, tiene muy buenos contragolpes, pero es un buen momento para mí. Mi presión es una ventaja, mi energía. Creo que tengo mejor cardio que él", señaló de forma tajante respecto al desgaste físico que planea imponer en el cuadrilátero.
Finalmente, el boxeador aclaró que el análisis detallado del choque comenzará formalmente en las próximas semanas cuando se instale en su campamento de preparación. Junto a su equipo de trabajo, Mbilli estudiará el material en video del mexicano para confeccionar la estrategia táctica con la que buscará concretar la gran sorpresa del año.
Mientras tanto, Saúl Álvarez optó por mantener el silencio y enfocar toda su atención en el trabajo de gimnasio. El pugilista tapatío no ha emitido declaraciones ni ha respondido a las provocaciones de su oponente, demostrando que su prioridad absoluta está concentrada en la preparación física y táctica para llegar en la mejor forma posible al combate.
A través de sus sesiones diarias de entrenamiento, el mexicano deja en claro que no se distrae con la contienda verbal externa. Con la experiencia que lo caracteriza en choques de alta tensión internacional, Canelo prefiere que el trabajo en el cuadrilátero hable por sí solo, afinando detalles de potencia y técnica para defender su jerarquía cuando suba al ring en territorio árabe.

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