La impotencia de la remontada que concretó Atlas con un penal de último minuto, provocó que tanto la afición como los jugadores de Chivas terminaran el Clásico Tapatío involucrados en una pelea, aunque en el caso de los segundos todo quedó en conato. 

Tras el festejo de Aldo Rocha y los futbolistas rojinegros, que fueron directamente a la esquina a celebrarle enfrente a la afición local, algunos de sus rivales como Jesús Orozco Chiquete los encararon y cayeron en empujones y jalones. En este contexto, Luis Reyes se fue expulsado y se perderá el partido del próximo domingo.