Una serie de denuncias vecinales en el municipio de Atizapán de Zaragoza, Estado de México, encendieron las alarmas entre activistas y autoridades, luego de que se reportaran presuntos rituales con animales en las cuevas del Cerro de la Condesa. Las publicaciones en redes sociales y los testimonios provocaron que la Fiscalía General del Estado asegurara el lugar e iniciara una investigación por maltrato animal, delito contemplado en el Código Penal mexiquense.

 

 

El colectivo Huellitas Frida, dedicado a la defensa de los derechos animales, informó que el 19 de junio, al menos diez personas fueron vistas ingresando a las cuevas con cajas que contenían gallinas, un cabrito y un gato. Los vecinos de la colonia Las Alamedas notaron una conducta extraña y notificaron a las autoridades.

En un primer momento, elementos municipales acudieron al sitio y retiraron al grupo, ya que no se encontraron indicios visibles de un delito. Sin embargo, testigos aseguraron que los individuos regresaron más tarde, y al día siguiente se hallaron restos de animales decapitados, cenizas, puros, botellas y otros objetos que sugerían la realización de algún tipo de rito.