Cole Carrigg, jardinero novato de los Colorado Rockies, protagonizó uno de los momentos más polémicos del fin de semana en las Grandes Ligas, luego de hacer una seña obscena con el dedo medio hacia aficionados de los Atlanta Braves.

El incidente ocurrió el sábado 29 de agosto durante la derrota de Colorado por 2-1 ante Atlanta, en Truist Park. Carrigg intentó atrapar de manera espectacular una pelota bateada por Michael Harris II, pero no pudo completar la jugada.

Así se burló Cole Carrigg | Especial

¿Qué fue lo que hizo Cole Carrigg para que lo castigaran?

La pelota terminó escapándose de su guante y permitió que dos corredores de los Braves llegaran al plato, poniendo a Atlanta al frente en la octava entrada. Tras levantarse del terreno, Carrigg reaccionó hacia las tribunas y mostró el dedo medio a los aficionados.

La situación no pasó desapercibida para el cuerpo técnico de los Rockies. El manager Warren Schaeffer consideró que la conducta del joven jugador fue inapropiada y dejó claro que Carrigg tendría que asumir las consecuencias por su reacción.

Cole Carrigg no jugará unos días | Especial

Los Rockies toman medidas

Antes del juego del domingo, Schaeffer anunció que Carrigg quedaría fuera de la alineación titular durante un par de días como consecuencia de la seña realizada en Atlanta. El manager señaló que el jugador entendía que su comportamiento había sido una vergüenza para la organización.

Carrigg, de 24 años, reconoció su error y ofreció una disculpa tanto a sus compañeros como a la organización. El pelotero calificó su reacción como "inexcusable" y explicó que su frustración estuvo relacionada con la importancia que tuvo la jugada en el desarrollo del encuentro.

Cole Carrigg de los Rockies | Especial

Sin embargo, el castigo terminó siendo más corto de lo anunciado inicialmente. Aunque no comenzó el encuentro del domingo, Carrigg ingresó como bateador emergente en la séptima entrada y posteriormente volvió a ocupar el jardín central.

El episodio llega en medio de una temporada prometedora para Carrigg, quien se ha convertido en una de las piezas jóvenes que los Rockies consideran importantes para su futuro. Ahora, el reto para el novato será dejar atrás la polémica y demostrar que la reacción en Atlanta fue solamente un error producto de la frustración del momento.