Para muchas familias, la noche del 15 de septiembre significa música, comida y celebración, pero para perros y gatos puede convertirse en una de las jornadas más complicadas del año. Los estallidos de cohetes y fuegos artificiales pueden generar reacciones de estrés que van desde jadeos y temblores hasta intentos desesperados por esconderse o salir corriendo.
Entre las alternativas que suelen retomarse durante las Fiestas Patrias se encuentra el llamado método Tellington TTouch, desarrollado por Linda Tellington-Jones. La técnica surgió originalmente en el trabajo con caballos y posteriormente comenzó a aplicarse con otras especies mediante movimientos corporales suaves, contacto controlado y distintas formas de estimulación.
¿Cómo se coloca la venda Tellington en un perro?
Una de las variantes más conocidas consiste en utilizar una venda elástica suave alrededor del cuerpo del animal. La colocación comienza por la zona frontal del pecho, después se lleva hacia la parte superior del cuerpo y se cruza sobre el lomo para formar una especie de figura en “8”.
El vendaje continúa por debajo del tórax y vuelve a subir hasta quedar asegurado hacia la parte posterior. La clave es que la venda ejerza únicamente una presión ligera y uniforme, sin apretar al perro ni impedir que camine, se siente o respire con normalidad. Si el animal muestra molestia o intenta retirarla constantemente, lo recomendable es no forzarlo.
La intención del método es brindar una sensación de contacto y contención que puede ayudar a algunos animales durante momentos de tensión. Sin embargo, no todos reaccionan de la misma manera y el vendaje no debe considerarse una solución garantizada ni sustituir la atención de un médico veterinario cuando existen episodios severos de ansiedad.
Cómo proteger a tu mascota durante la pirotecnia
Además de utilizar este tipo de técnicas, es importante preparar un espacio seguro antes de que comiencen los fuegos artificiales. Mantener al perro o gato dentro de casa, cerrar puertas y ventanas, reducir en lo posible el ruido exterior y permitirle refugiarse en un sitio conocido puede ayudar a disminuir su exposición a los estímulos que le provocan miedo.
También conviene verificar que la mascota cuente con placa de identificación y evitar dejarla sola en patios, azoteas o espacios desde los que pueda escapar. Durante una crisis no debe ser castigada ni obligada a permanecer cerca de las detonaciones; acompañarla sin invadir su espacio puede ser una mejor forma de darle seguridad.

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