La polémica por las posibles irregularidades en el examen de admisión de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) continúa generando cuestionamientos sobre la seguridad de las evaluaciones digitales. La especialista en ciberseguridad Alina Paulín analizó algunas de las vulnerabilidades que habrían permitido que aspirantes utilizaran herramientas de inteligencia artificial, monitores adicionales y otros dispositivos para buscar respuestas mientras presentaban la prueba desde sus hogares.

La discusión comenzó después de que la UNAM detectara resultados atípicos y posibles conductas irregulares en su primer concurso de ingreso a licenciatura aplicado completamente en línea. La institución instaló una comisión técnica para revisar tanto los resultados como el desarrollo del proceso, aunque hasta el momento no ha confirmado que todos los casos sospechosos estén relacionados con el uso de inteligencia artificial ni ha determinado si será necesario repetir la evaluación.

La UNAM continúa investigando cómo es que vulneraron su sistema de exámenes en línea / Especial

¿Qué reveló la experta sobre el examen de la UNAM?

Durante una entrevista en el programa “Horizonte H con Héctor Jiménez Landin”, transmitido por Heraldo Televisión, Alina Paulín señaló que la transición hacia una modalidad digital tenía como propósito ampliar las oportunidades para que aspirantes de distintas regiones pudieran participar en el proceso de selección sin trasladarse hasta la Ciudad de México.

Sin embargo, la especialista consideró que la universidad pudo haber subestimado los riesgos relacionados con la aplicación de una evaluación de alta exigencia desde los hogares, donde resulta más complicado controlar por completo el entorno de cada participante. Aunque el sistema contemplaba el uso de cámara, micrófono, un navegador seguro y supervisión humana apoyada por inteligencia artificial, algunos aspirantes habrían encontrado puntos ciegos para utilizar equipos adicionales.

“Los alumnos no fueron en absoluto tontos y pudieron ver que pudieron tener otro monitor donde podían correr la inteligencia artificial y esto fue de alguna manera tan fácil que se logró así", dijo la experta en ciberseguridad.

Se prevé que los estudiantes utilizaron herramientas de Inteligencia Artificial para resolver el examen / Magnific

De acuerdo con su análisis, el principal problema habría sido que la plataforma podía vigilar la computadora utilizada para realizar el examen, pero no necesariamente detectar todas las acciones que ocurrían fuera del alcance de la cámara. Esto habría permitido que algunas personas colocaran otro monitor, una computadora adicional, un teléfono celular o algún dispositivo desde el que podían consultar herramientas de inteligencia artificial.

Monitores externos habrían burlado la vigilancia

El concurso de ingreso a licenciatura se realizó en línea entre el 23 de mayo y el 10 de junio de 2026, con un examen de 120 preguntas y una duración máxima de tres horas. Antes de la aplicación, los aspirantes tuvieron que realizar un simulacro obligatorio para comprobar que sus equipos, cámaras, micrófonos y conexión a internet funcionaran correctamente.

La UNAM explicó que el sistema tenía la capacidad de captar y grabar las conductas de cada aspirante durante la evaluación, funcionando como un respaldo para el monitoreo humano. No obstante, los cuestionamientos posteriores sugieren que estas medidas no habrían sido suficientes para impedir el uso de dispositivos externos, la comunicación con terceros o la consulta de respuestas mediante modelos de lenguaje.

Alina Paulín consideró que una evaluación con estas características exige una supervisión constante, personal capacitado y protocolos capaces de reaccionar inmediatamente ante movimientos, sonidos o comportamientos sospechosos.

Algunas personas colocaran otro monitor, una computadora adicional o un teléfono celular / Magnific

“Requiere mucho monitoreo, requiere mucha atención y creo que sí, pecar de ingenuos y que requiere una disciplina en las personas y en la gente que lo está aplicando", comentó Alina Paulín.

La experta también cuestionó que se hubiera confiado en que los aspirantes respetarían completamente las reglas por voluntad propia, ya que una prueba de admisión para carreras de alta demanda representa una competencia en la que miles de personas buscan obtener uno de los lugares disponibles.

¿Se filtraron preguntas entre los diferentes turnos?

Otro punto que habría facilitado las posibles irregularidades fue la aplicación del examen en diferentes días y horarios. De acuerdo con reportes surgidos después de la publicación de los resultados, algunas preguntas habrían sido compartidas mediante redes sociales y aplicaciones de mensajería entre aspirantes que presentaban la prueba en turnos distintos.

Esta situación habría creado una ventaja para quienes realizaron el examen después de que otros participantes difundieran reactivos, respuestas o capturas de pantalla. También surgieron señalamientos sobre grupos de WhatsApp y Telegram en los que presuntamente se ofrecía material relacionado con la evaluación.

Sin embargo, la UNAM todavía se encuentra investigando el alcance real de estas prácticas. La universidad no ha confirmado que todas las preguntas hayan sido filtradas ni que el uso de inteligencia artificial se haya presentado de forma generalizada entre los más de 158 mil aspirantes que realizaron la prueba.

La UNAM explicó que el sistema tenía la capacidad de captar y grabar las conductas de cada aspirante durante la evaluación / Magnific

La UNAM revisa resultados atípicos

Las sospechas aumentaron después de que se identificara un incremento inusual en el número de aspirantes que obtuvieron calificaciones superiores a los 100 aciertos, particularmente en carreras de alta demanda como Medicina y Derecho. Este comportamiento estadístico provocó solicitudes para revisar el proceso y garantizar que las personas seleccionadas hubieran conseguido su lugar de manera legítima.

Ante la presión de aspirantes admitidos, rechazados y miembros de la comunidad universitaria, la UNAM decidió suspender temporalmente algunos trámites de inscripción mientras una comisión técnica analiza los resultados y las posibles irregularidades detectadas.

La comisión está integrada por académicos y especialistas que deberán revisar las condiciones en las que se aplicó el examen, la seguridad de la plataforma, los registros de vigilancia y las conductas señaladas por el sistema. Sus conclusiones serán utilizadas para determinar qué medidas tomará la universidad antes del inicio del ciclo escolar 2026-2027.

¿Debe regresar el examen presencial?

La controversia abrió el debate sobre si la UNAM debería regresar al modelo presencial que mantuvo durante décadas o conservar la modalidad digital con controles de seguridad más estrictos. Para Alina Paulín, la modernización tecnológica no necesariamente debe ser abandonada, ya que permite que personas alejadas de la zona metropolitana participen en el concurso sin enfrentar gastos de traslado y alojamiento.

No obstante, la especialista advirtió que la digitalización debe ir acompañada de nuevos métodos de evaluación, debido a que las herramientas de inteligencia artificial pueden responder preguntas, analizar textos y resolver problemas en cuestión de segundos. Esto significa que una prueba tradicional de opción múltiple podría dejar de ser suficiente para medir los conocimientos de una persona cuando se aplica en un entorno que no puede ser controlado completamente.

Una posible alternativa sería combinar la evaluación digital con entrevistas, ejercicios orales, preguntas personalizadas o pruebas presenciales para los casos que presenten resultados extraordinarios. También podría utilizarse un banco mucho más amplio de reactivos para impedir que las preguntas sean compartidas entre participantes.

Herramientas de IA superan las evaluaciones tradicionales

Al final de su intervención, Alina Paulín destacó que los modelos de lenguaje actuales tienen capacidades cada vez más avanzadas, por lo que las universidades deben replantear la forma en la que evalúan el aprendizaje y no limitarse únicamente a impedir el acceso a estas herramientas.

“Diagnósticos sobre Chat GPT y Cloud y quiero aclarar, Héctor, que tanto Chat GPT como Cloud hoy están corriendo modelos muy muy poderosos, tanto que Claude Fable 5, por ejemplo, fue parado por el gobierno de Donald Trump, pues en las manos equivocadas podría ser muy poderoso. Entonces eso también nos hace esa invitación a saber que estas herramientas están superando por mucho lo que nos están pidiendo en las universidades”.

La declaración refuerza el argumento de que las instituciones educativas enfrentan un desafío que va más allá de bloquear páginas o vigilar cámaras. El avance de la inteligencia artificial obliga a modificar las preguntas, los métodos de enseñanza y los criterios utilizados para comprobar que los estudiantes realmente comprenden los temas evaluados.

UNAM todavía no toma una decisión definitiva

Hasta el momento, la UNAM no ha confirmado que el examen vaya a repetirse y pidió no difundir versiones no oficiales sobre el futuro del concurso. La institución mantiene abierta la investigación y ha señalado que cualquier decisión será comunicada mediante sus canales oficiales.

Por ahora, el caso se mantiene como una investigación sobre posibles trampas, uso de inteligencia artificial, suplantación de identidad y otras conductas irregulares. Aunque han circulado videos, confesiones y publicaciones de aspirantes que aseguran haber utilizado herramientas digitales, todavía no se conoce cuántos casos serán comprobados ni cuáles serán las sanciones definitivas.

La polémica representa uno de los mayores desafíos recientes para la máxima casa de estudios, ya que deberá proteger la equidad del proceso sin perjudicar a quienes realizaron el examen de manera legítima. Al mismo tiempo, tendrá que decidir si mantiene la modalidad digital, fortalece sus medidas de vigilancia o diseña un nuevo sistema de evaluación capaz de responder al avance acelerado de la inteligencia artificial.